Está claro que tengo que volver a escribir, más que nada porque dibujar/fotos no me es suficiente. Ya no es cuestión de tiempo, es más bien de ganas...
LLevo días imaginando... una historia. Me ronda por la cabeza y -espero- conseguir la energía y las ganas suficientes para escribirla.
Pensando y pensando... -es que algunos a veces pensamos- además de estar en el ordenador o viendo la tele o paseando o lo que sea... Pensando pensando se me han mezclado varias ideas y ahora tendré que hacer una selección.
Por un lado las -necesitades- que cada uno tiene, las que son reales y las que no, las que compartimos con los demás y por ello es más facil que nos comprendan y las que son nuestras, únicas y exclusivamente nuestras y que obviamente los demás ni comparten ni entienden, aunque por suerte, no pasa necesariamente siempre.
Quizás lo más dificil sea precisamente hacer esa selección y poder averiguar lo que de verdad necesitamos y lo que no. Pero como todo lo podemos mover o cambiar, un día podemos necesitar una cosa y otro día otra... O tener carencias que, simplemnte, siempre están ahí.
A veces, muchas veces no sabemos ver... y miramos hacia otro lado. El miedo a perder o incluso a ganar emociones o sentimientos, el miedo a que algo nos "mueva", nos impide muchas veces poder desnudarnos ante los demás o preguntarle al "otro", qué es lo que quiere o necesita. Para eso hay que ser muy valientes y no siempre estamos preparados...
Así nos podemos perder muchas cosas, cosas que puedan darnos o incluso cosas que nosotros podemos dar.
Pero... ¿porqué aparece el miedo? Porqué si nuestro estado emocinal es ya de por sí fragil, en situaciones normales. Nos aterroriza qué puede pasar cuando "movemos" algo de un sitio a otro... Ahora que se producen tantos terremotos, se me ocurre que también es bueno -mover- las emociones. Dejar que salgan, para bien o para mal... eso muchas veces no lo sabremos hasta después.
Yo me inclino por -decir-, -pedir-, explicar-, -comunicar-, o al menos intentarlo siempre. Aunque a veces... lo consiga.
Bueno, es aquello de que miramos cada uno de nosotros por una ventana distina, o por un espejo o cristal. Lo curioso es que el paisaje -que vemos- es simpre el mismo, pero lo interpretamos, cada uno de forma distinta. Por lo que és muy dificil, despúes de mirar... intentar hacer un mismo cuadro junto a los demás. Es posible que el paisaje nos salga distorsionado o irreal. Aunque después de todo... cómo sabemos lo que és real y lo que no...?
Que dificil! A ver, voy a mirar a ver ... voy a mirar... Ahora es de noche y se ve oscuro. Puedo imaginar que si los demás -miran- también lo verán oscuro.
Quizás la solución esté en mirar el paisaje por la noche... "porque de noche, todos los gatos son pardos"... No. Esa, definitivamente, no es la solución.
Mejor miraré mañana... de día... que los colores estarán más claros y vivos.
Por cierto, el título de la "historia", será: "El que quiera peces..."