La verdad y la mentira van juntas de la mano. Son como el jin y el jan, no son nada la una sin la otra.
Si nos ponemos a pensar, aunque mejor no pensarlo… es poco el tiempo que pasamos en esta vida. Pero mucha parte de ese tiempo no lo vivimos realmente, lo pasamos soñando despiertos, imaginando cómo creemos que somos o cómo nos gustaría que fuera nuestra vida, nada mas.
Porqué no la vivimos de verdad, porqué no nos dejamos de tonterías y nos dedicamos a ser "reales", a decir lo que de verdad pensamos a sentir lo que de verdad sentimos, sea bueno o malo y decimos la verdad, sin miedo. La verdad… nos hace libres y la mentira nos aprisiona, nos esconde, nos encadena. Pero hay mentiras disfrazadas de verdades y que están y estarán siempre dentro de nosotros y nunca se dignarán salir, por miedo por un miedo atroz a ser descubiertas… a veces ni siquiera a pensarlas nos atrevemos.
Detrás de la mentira están el miedo y la inseguridad y curiosamente, para no ser descubiertos… tenemos que volver a mentir, escondiéndonos más aún, detrás de la primera mentira, hasta llegar al fondo, negro y oscuro. El fondo negro y oscuro no nos dejará ver la salida y cuando nos demos cuenta habrá pasado mucho tiempo y ya ni siquiera recordaremos, cual era nuestra "verdad" verdades y cómo vivíamos con ella. Todo será irreal, entre lo que nos habremos inventando, primero para no enfrentarnos a la realidad, (primera mentira), después, para no ser descubiertos, (segunda mentira), a la que seguirán muchísimas más para convencernos a nosotros mismos de que hicimos "lo mejor", (otra mentira mas…) y así sucesivamente hasta que un día, a solas… nos preguntemos dónde empezó todo y estaremos y nos sentiremos tan lejos de nuestra primera verdad, que seremos incapaces de reconocerla.
Y para qué, para no reconocer, un error o simplemente por miedo a ser descubiertos y tener que dar "explicaciones", por no dar una simple explicación, como dice el refrán: "mas vale ponerse una vez rojo que cien colorao", acabamos mal, primero con los demás, porque al final… nadie nos cree… después de varias mentiras.
Y perdemos credibilidad, incluso con nosotros mismos. Aunque podemos estar así años, e incluso morirnos y nada.. todo habrá sido, mentira… Eso sí, no nos habremos puesto colorados ni una sola vez!!

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